Aprende español mientras vives y disfrutas la Semana Santa

Viviendo la Semana Santa en español

La celebración de la Semana Santa en España es un acontecimiento que no deja indiferente a nadie. Sea usted creyente, ateo o indiferente, el espectáculo y la solemnidad de las procesiones producen una sensación de emoción a cualquiera. Sin embargo, los tiempos cambian, y en un país en el que el porcentaje de católicos es del 57%, la Semana Santa se vive como una gran fiesta religiosa y también turística, donde las familias y los amigos se reencuentran, tras dos años de restricciones, con ganas de juntarse, charlar y celebrar en la calle y las terrazas.

Aprender español durante la Pascua supone vivir en directo una de las fiestas más importantes del año. Tienes la oportunidad de visitar las sedes de las cofradías cuando están preparando y decorando los «pasos» procesionales, viviendo el ambiente de emoción y religiosidad que impregna toda la ciudad. Estás en primera fila durante los desfiles procesionales, sin perder un detalle y disfrutando con todos los sentidos: el olor del incienso y las flores, el sonido de los tambores, la música de las bandas y el toque del «tararú», los colores llenos de dramatismo de las figuras, de cristos, vírgenes y otros personajes de la Pasión, de los brillos de la plata y de la luz de los cirios…

Durante las clases de español trabajamos sobre los aspectos que más llamen la atención del alumno: la historia y la tradición, el origen y el sentido de las cofradías penitenciales hoy día, la organización de los desfiles, el significado de las celebraciones… Las visitas de los templos y de las sedes de las cofradías son otra parte importante para poder hablar con los hermanos cofrades, los auténticos protagonistas. Y, por supuesto, no puede faltar preparar torrijas en la cocina, el postre típico en estas fechas. Una experiencia integral única, con tu profesor al lado para que nada te pase inadvertido y con quien puedes comentar lo que llame tu atención.

En Palencia la Semana Santa destaca por su elegancia, silencio, sobriedad, sencillez y solemnidad con carácter de Fiesta de Interés Turístico Internacional.​ Existen más de 5.500 cofrades agrupados en nueve cofradías penitenciales. Las cofradías más antiguas se remontan al siglo XV año cuando se funda la cofradía del Santo Sepulcro en 1407 y la cofradía de la Santa Vera-Cruz. La más reciente es la llamada «Hermandad Penitencial de la Sentencia y Esperanza» que nace en el siglo XXI, en 2011.

Curso de español sobre Alfonsina Storni

Una persona inolvidable

Esta semana hemos sabido que Andreas ha fallecido. Fue uno de nuestros primeros estudiantes hace años. Era un hombre grande y un gran hombre. Siempre tenía una sonrisa para mis hijos, les contaba que venía de Suiza de las montañas donde vivía Heidi y por su aspecto parecía el abuelo de aquella niña inolvidable de la tv con sus pantalones de pana, chaleco y barba blanca.

Cuando lo conocimos era un médico jubilado que disfrutaba con su trabajo que era su vocación. Seguía trabajando como médico voluntario haciendo guardias y turnos para reforzar el servicio de salud de su comunidad.

Era un persona de una vasta cultura adquirida a lo largo de su vida. Conversamos mucho, nos hablaba de su juventud como médico en África cuando al ver un atardecer en la llanura castellana nos dijo que le recordaba al paisaje del Sahara, aprovechó ese momento para contarnos su azarosa boda en Sudán vestido con el chaqué del cónsul en Jartum porque no tenía ninguna otra ropa digna par la ocasión.

El motivo de su curso de español fue profundizar en el conocimiento de la poesía de Alfonsina Storni, una poesía que refleja la apasionada vida al límite de esta poetisa que vivió entre Argentina y Suiza, una poesía con imágenes difíciles que nos abrió la puerta a inolvidables debates sobre la vida, la pasión, la enfermedad y la muerte.

Andreas dormía poco y se levantaba temprano, muchos días cogía sus acuarelas y marchaba a caminar y pintar y luego teníamos que pedirle que nos enseñara sus láminas de paisajes y edificios. Su curiosidad era insaciable, todo le interesaba. Fuimos a visitar iglesias y bodegas, pueblos y museos, un encierro de vaquillas. Fuimos al circo en familia, la familia era algo que disfrutaba mucho, nos hablaba de su mujer y de sus hijos. En otra ocasión nos volvió a visitar con su hijo mientras recorrían España juntos. Fue un placer volver a verle y disfrutar de su conversación.

Andreas, no te olvidaremos.

  • En S. Pedro Cultural viendo las estrellas
  • Descubriendo la arquitectura del adobe
  • Un paseo para después de la clase de español
  • Disfrutando de un tríptico barroco
  • Ampudia desde el castillo
  • La Virgen de la Alconada
  • Calles porticadas en Ampudia
  • En el circo con las niños
  • Visitando la bodega
  • Conociendo el proceso de elaboración del vino
  • Teatro en la iglesia
  • En el puente de Torquemada

Pedro Almodóvar para aprender español

El cine es una buena herramienta para aprender idiomas. La riqueza del lenguaje que aparecen las películas es una forma fantástica para aprender y perfeccionar un idioma. Frédéric, un alumno que nos ha visitado en varias ocasiones, este año nos propuso hacer un curso sobre el cine de Almodóvar. La idea nació después de haber visto su última creación Madres paralelas y su descubrimiento de un tipo de cine que, según sus propias palabras, no podría haber hecho nunca un director francés. Para la preparación del curso acordamos trabajar sobre varias películas del director manchego: Todo sobre mi madre (1999), Abre los ojos (2002), Volver (2006) y Madres Paralelas (2021).

Comenzamos el curso profundizando sobre algunos de los signos de identidad de sus pelis. El papel protagonista de las mujeres, los lazos de solidaridad femenina, la unión de mujeres de diferentes edades y clases sociales establecen un juego cinematográfico capaz de crear melodramas llenos de pasión, dolor, ausencias… pero también salpicadas de esperanza, comicidad y ternura, mucha ternura. La presencia de la muerte es un protagonista más, a veces desde el dolor de una madre, en el mundo del toreo, o como de una manifestación de la cultura tradicional manchega y española impregna el drama de sus filmes de una manera muy personal.

Hemos visionado las películas por orden cronológico. Cada película la hemos ido analizando escena por escena, deteniéndonos en aquellas que presentaban dificultad para comprender la riqueza del lenguaje cinematográfico. Hemos estado revisando expresiones lingüísticas y vocabulario del lenguaje coloquial, expresiones de argot de la calle o del lenguaje tradicional manchego. El sentido del humor que en ocasiones impregna situaciones dramáticas constituye otra de sus señas de identidad, con personajes inolvidables como Benigno, La Agrado o Sole. Frédéric ha comentado que ha podido descubrir la riqueza y variedad de registros del lenguaje coloquial en contraposición al registro más formal. Analizar la kinesia y proxemia en las escenas ha sido una de las partes más atractivas de nuestras clases, revisando gestos, miradas, silencios… Un lenguaje desconocido para muchos estudiantes del español.

En estas sesiones Frédéric ha podido desmontar la idea preconcebida que tenía de Almodóvar como un director de cine frívolo y un poco loco, alimentado por el mito de la Movida. Por el contrario ha podido descubrir una forma muy personal de hacer cine, «muy español» en sus propias palabras. Desde su punto de vista, el cine de Almodóvar refleja mucho de la manera de ser de los españoles. Un cine en el que las mujeres son las protagonistas, mujeres fuertes que enfrentan dramas personales que parecen imposibles en la vida real pero que con solidaridad y valentía evitan una solución mucho más trágica que si lo hubieran enfrentado solas.

En ocasiones han sido necesarias algunas explicaciones de la historia española reciente. Reflexionar sobre la búsqueda del abuelo de la protagonista de Madres paralelas nos llevó a visitar el antiguo cementerio de nuestra ciudad hoy reconvertido en un parque y donde hace diez años se recuperaron los cuerpos de más de cien personas asesinadas al comienzo de la Guerra civil en el verano de 1936.

El curso se completó con visitas al espacio dedicado a la astronomía de San Pedro Cultural , los museos de Campos del Renacimiento, al yacimiento romano «La Tejada» y a comer en un hostal de peregrinos en Calzadilla de la Cueza.

Aprender español disfrutando con los amigos de la familia

Hablando español coloquial entre españoles

Muchos estudiantes aprenden español con interés durante todo el año: asisten a clases particulares o academias, profundizan en gramática, amplían vocabulario, siguen la actualidad del mundo hispánico… Sin embargo carecen de oportunidades y ocasiones de conversar y practicar la lengua. Es por ello que uno de sus principales deseos cuando nos visitan es poder pasar el mayor tiempo posible charlando con españoles y practicar sus conocimientos del español. Aunque piensan lo contrario, la mayoría tiene un nivel superior al que creen y en un par de días de «adaptación lingüística» empiezan a entender y hablar español con más fluidez.

Poder hablar con el profesor durante la clase, dando un paseo por el campo, conversando en una terraza, descansando en una plaza de la ciudad o manteniendo una tertulia en un bar con los amigos de la familia son momentos también de aprendizaje y puesta en práctica de lo que han aprendido durante todo el año.

El lenguaje coloquial de hoy en día, el español de la calle, el que se habla en el hogar presenta registros del idioma que no siempre están presentes en los manuales y libros de aprendizaje del español. En casa del profe constituye una parte importante del proceso de aprendizaje. Dentro de un ambiente de confianza surge una fuente inagotable de vocabulario y expresiones idiomáticas. Presentamos y comentamos estas expresiones, modismos y frases que se utilizan en contextos informales. Posteriormente el estudiante, con la explicación del profe, lo contextualiza y aprende de manera significativa. Finalmente el alumno lo pone en práctica en situaciones reales durante su estancia y es capaz de comprender los matices socioculturales que envuelven estos dichos y no los aprenden «por los pelos».

En una ocasión una estudiante nos confesó que en su tercera noche de estancia ha soñado en español. Suponemos que eso es un signo de que el proceso de inmersión en español empezaba a funcionar.

CADA CURSO ES DIFERENTE

Comenzamos el nuevo año pensando y preparando nuevos cursos. Como otros años por estas fechas ya estamos organizando nuevos contenidos y formatos, nuevas ideas para poner en práctica y no repetir lo hecho hasta ahora. Este es uno de los principales alicientes tanto para los alumnos como para el profe. Las personas que vuelven buscan nuevas experiencias y saben que en casa del profe pueden pensar cada vez en un nuevo curso, personalizado, a su medida, participando en su elaboración con propuestas, correcciones sugerencias….

En estos momentos estamos preparando el curso de una alumna austriaca de nivel intermedio, interesada en aprender español trabajando sobre “Los Austrias en Castilla en la época del Renacimiento”. Ya estamos seleccionando lecturas para analizar y comentar; lugares cercanos para visitar como Tordesillas (donde se firmó el tratado que repartió las áreas de influencia mundiales de las potencias de la época) o Medina del Campo (uno de los grandes mercados internacionales en el siglo XVI); preparando expresiones coloquiales que aún se utilizan (poner una pica en Flandes, esto vale un Potosí…). Todo pensado para practicar la lengua y aprender nuestra historia y cultura durante sus estancia entre nosotros.

Cada persona es diferente en su ritmo de aprendizaje. Preguntar, escuchar y atender sus necesidades e intereses es un ejercicio fascinante con resultados siempre sorprendentes. Para el profesor preparar cada curso supone un nuevo desafío pensando en sus necesidades, sus intereses, para seguir alimentado sus motivaciones, para seguir aprendiendo y disfrutando del español.

Escucharle decir, al terminar su estancia, que el curso ha cumplido todas sus expectativas es la mejor recompensa al tiempo y trabajo invertido en la preparación. Es una sensación muy gratificante que motiva a seguir trabajando con pasión.