Aprender español por las montañas
Paseando por la Senda del Oso, Cervera de Pisuerga

Recibir a un estudiante que tiene un avanzado nivel de español siempre es un reto que se multiplica cuando esa persona es un apasionado de la vida y la cultura españolas. Es el caso de Piotr, un polaco que sigue la vida de nuestro país con mucho interés leyendo la prensa española, viendo programas de televisión, leyendo a nuestros novelistas…

Durante la preparación de su curso personalizado, Piotr tenía muy claro que su objetivo central era profundizar en la actualidad española en la que encontraba algunas paradojas y aspectos incomprensibles. Previamente, antes de empezar el curso, acordamos seleccionar algunos temas como educación, religión, regionalismos y separatismo, desaparecidos en la Guerra Civil, evolución de la situación de la mujer. El primer paso fue recomendarle algunas lecturas de la historia contemporánea española para tomar una perspectiva de la evolución de nuestra historia reciente. Los asuntos mencionados y otros más fueron surgiendo en nuestras conversaciones una vez comenzado el curso. Poder compararlo con la evolución de la historia reciente de Polonia, con sus diferencias y paralelismos, nos ha sido de mucha utilidad.

Durante dos semanas ha vivido experiencias únicas. Asistir a la representación teatral de Exhumación, materia cruda , en primera fila, donde cuatro mujeres con más de ochenta años de edad relatan en directo la experiencia de vivir la desaparición y ausencia de sus padres en su infancia. Fue un momento especial e irrepetible para entender la Guerra civil y el franquismo. Descubrir el encanto de la Montaña palentina visitando el Pozo de La Loma al lado de los Picos de Europa, y haciendo senderismo por el singular bosque de tejos de la Tejeda de Tosande  o paseando por las encinas y carrascas del Monte el Viejo 

Pasear y callejear por Palencia, para una persona que conoce mucho mundo, le ha descubierto el encanto de una ciudad ‘con una calidad de vida increible’ con sus zonas peatonales, plazas y paseos a la orilla del río, y todo al lado de casa.

Una estancia de dos semanas de intenso aprendizaje, también para el profesor que no ha dejado de enriquecerse con los saberes y las  conversaciones de este alumno que ya se ha convertido, un poco, en un amigo.